LA COPROFAGIA
FUENTE Y SOLUCIÓN
Uno de los problemas que a los humanos más asco nos da es que a nuestro perro le de por comerse las heces (propias, ajenas o ambas). Esto, a parte de la repulsa lógica que nos produce, es un problema serio en cuanto a que si las deyecciones que ingiere son de otros perros, no sabemos el nivel de sanidad que el otro perro tiene. En incluso, estando lo más sano, cabe la posibilidad de que los insectos hayan podido dejar ya sus huevos sobre las heces, con la consiguiente infección y problemas gástricos que ésto podría provocar a nuestro peludo.
La coprofagia se puede dar por múltiples motivos:
Falta de nutrientes
Puede que el perro no esté obteniendo los nutrientes que necesita, lo que ocurre por diferentes motivos:
- Ración de calidad dudosa, aunque el perro se coma las cantidades indicadas en el paquete.
- Presencia de parásitos internos, resultando en la baja absorción de nutrientes
- Problemas de salud, como por ejemplo una pancreatitis, infecciones intestinales, entro otros, que impiden el correcto funcionamiento del ciclo digestivo
Similitud con comida.
Una vez más, las raciones de mala calidad y de baja digestibilidad hacen que el perro sienta una necesidad de ingerir una cantidad superior de comida, produciendo así más heces. El perro tiene una baja capacidad de digestión, digiriendo pocas cantidades de ración, así que la comida se altera muy poco en el organismo y se transforma después en heces todavía similares con la ración consumida. Si el perro no distingue la diferencia entre las heces y la ración que come, eventualmente creará una natural apetencia para comérselas.
Hambre/Exceso de comida
El perro puede tener hambre porque no lo están alimentando con la cantidad correcta de ración o porque no logra comer la ración que se le suministran: no alcanza el plato, otros animales le impiden comer, la ración es demasiado dura o grande para el perro, etc. Si, al revés, se le da al perro una cantidad diaria de ración superior a la que necesita o un tipo de ración demasiado calórica (ricas en grasas), el animal no digiere correctamente la comida en exceso. El resultado es la producción de heces que se parecen mucho con la ración.
Ansiedad, soledad, estrés
Algunos perros desarrollan la coprofagía como un modo de escape de la soledad, la ansiedad o del estrés. Frecuentemente se ve perros con bajos niveles de ejercicio físico y mental, que pasan mucho tiempo solos y enclaustrados, desarrollar la coprofagía. Hay determinadas razas de perros a los cuales les encanta buscar objetos y portarlos. Si se utilizan las heces para hacerlo, eso es una vez más una señal de falta de estímulos.
Imitación
Aunque esto sea un caso mucho menos frecuente, los perros por veces aprenden con sus amos a limpiarse las heces, cogiéndolas y dejándolas en otro sitio o ingiriéndolas. Eso se trata de un caso de imitación del amo por parte de su perro.Un perro puede también aprender a comerse las heces cuando conviva con otro perro con este comportamiento.
Suciedad
Las zonas donde se acumulan grandes cantidades de heces pueden hacer con que el perro se sienta impedido a limpiar el local. Eso suele ocurrir en espacios donde el perro se quedan mucho tiempo solo.
Evitar castigos
Si uno castiga el perro cuando hace sus necesidades dentro de casa, el perro puede empezar a comerse las heces como manera de esconderlas y evitar los castigos. Sacudirle o restregarle el hocico en las heces por haberlas hecho es un tipo de violencia sin cualquier efecto positivo. El perro va a entender que lo están castigando por haber hecho sus necesidades y no por haberlas hecho en el sitio incorrecto.
Búsqueda de atención
Un perro que se sienta ignorado puede adoptar el hábito de comer sus heces como manera de captar la atención de sus amos. Aunque sea una atención negativa, esta es la única manera que el perro ha encontrado para que su amo le de atención. Los perros que obtienen atención positiva de otras maneras no suelen desarrollar la coprofagía por este motivo.
Sumisión
En hogares en que vivan más de un perro, es posible que el más sumiso se coma las heces del perro dominante. En estos casos, el perro no se come las heces de otros animales.
Instinto maternal
Se han desarrollado varias teorías que intentan explicar porqué las progenitoras ingieren las heces de sus crías. Una de las más populares explica que lo hacen para eliminar los vestigios de sus crías, evitando de esta manera que los posibles predadores descubran la existencia de la camada.Otra teoría defiende que las madres se comportan así para mantener la limpieza del sitio. Existen también quienes dicen que la madre intenta compensarse de una dieta insuficiente ingiriendo las heces de sus crías.
Exploración
Algunos investigadores defienden que es algo normal en el perro querer comerse sus propias heces, ya que se trata de una forma normal de curiosidad y de un deseo de explorar lo que ve a su alrededor.
¿Como lo solucionamos?
El primer paso es identificar el motivo por el que nuestro amigo se come las heces. Si es por temas de piensos deberemos probar otras marcas y/o sabores, e incluso cambiar el tipo de pienso (de carne a pescado, etc…), si diferenciamos algunas de las otras posibles causas, atacar primero a la raíz del problema.
Muchas veces, según el tiempo que lleve nuestro perro adquiriendo esta conducta, podemos erradicar el origen de la misma y que el problema siga existiendo. Pasa a ser una conducta aprendida y debemos trabajarla como tal.
Para esto, mi recomendación, es trabajarlo de la siguiente manera:
Debemos enseñar a nuestro amigo la orden “Mirame”. Si hemos trabajado antes con clicker utilizamos el clicker para lograr buen timing.
Una vez que nuestro amigo tenga trabajado la orden “Mírame”, con la correa puesta, pasaremos por al lado de heces de otros perros (lamentablemente no nos costará demasiado encontrarlas…) y justo cuando nuestro peludo agache la cabeza, le diremos la orden “Mírame”, premiaremos y seguiremos hacia delante.
Poco a poco irán desapareciendo los premios, así como el acto reflejo de quererse comer las heces de la calle. Llevará un tiempo conseguirlo, pero como todo lo que cuesta, al final la sensación de haberlo conseguido es mejor.


hola Gonzalo; tenemos ese problema de coprofagia en casa con un cachorro. he probado de todo y nada resulta. Mi pregunta es si hay algún producto que pueda conseguir en españa.. he visto el Cracul en america, Prohiba etc pero no encuentro nada aquí. muchas gracias, Ana
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