PERRO DE AGUA ESPAÑOL Y CANICROSS UNA COMBINACIÓN PERFECTA
Como
todos sabéis el Perro de Agua Español es una de las razas más
polivalentes que existen en el mundo, con ellos se pueden obtener
grandes éxitos en cualquiera de las modalidades de trabajo, de
obediencia o en deportes como el Agility.
El
canicros es una modalidad deportiva que normalmente está reservada a
perros tipo nórdicos al ser una variante del mushing (tiro de trineo con
perros), aunque que en realidad se puede practicar con cualquier perro
al que le guste correr, pero antes de comentar algunas de las aptitudes
de nuestra raza para la práctica del canicross quiero explicaros
brevemente en que consiste esta disciplina deportiva
¿Qué es el Canicross?
Texto de : Gonzalo Romero y Yago Ricoy de Lobos de Naraio
El
canicross es una variante del Mushing como ya hemos dicho
anteriormente, que consiste en correr con un perro atado mediante una
línea de tiro que va desde el cinturón del corredor hasta el arnés del
perro. Éste ha de ser específico y no podrá ser utilizado uno “de paseo”
ya que puede provocar daños en el perro.
La
línea de tiro ha de tener una parte elástica para absorber los tirones
del perro y no provocar ninguna lesión de espalda, el cinturón debe
adaptarse perfectamente y ser lo suficientemente cómodo para que podamos
estar corriendo con él durante unos cuantos kilómetros. Existen varias
tiendas especializadas en Internet donde se puede adquirir el material.
En
España el canicross es un deporte relativamente joven que fue
introducido hace unos años a nivel competitivo a través de la Asociación
Española de Mushers (A.E.M.), que comienzan a incluir esta categoría en
competiciones de mushing. En la actualidad depende de la federación
española de deportes de invierno y hay ya numerosos clubes caninos que
lo practican. Este año por primera vez se ha celebrado la Copa de España
de Canicross con un gran número de participantes
En
el resto de Europa el Canicross es una modalidad deportiva con mucho
éxito, existen importantes campeonatos dedicados exclusivamente a este
deporte existiendo incluso una Federación Europea de canicross
El Perro de agua Español y el canicross
Realmente
yo no elegí a mi perro para practicar canicross, si hubiese sido así
probablemente me habría decantado por un perro de mayor tamaño o un
nórdico En mi caso llegue al canicross buscando actividades para
realizar junto a mi perro, para que gozase de una buena salud y pasar
buenos ratos juntos, pero en el poco tiempo que llevo metido en esto he
visto grandes aptitudes que pueden hacer de esta raza un buen compañero
de carrera.
En
los últimos años la mulficuncionalidad del perro de aguas español ha
pasado a un segundo plano como consecuencia de su popularización entre
el gran público y la consiguiente orientación de la cría hacia el mundo
de la belleza y las exposiciones. Es esta una evolución que por suerte o
por desgracia afecta a la mayoría de las razas de trabajo, y al margen
de otros juicios de valor, es la tendencia presente en cualquier proceso
de consolidación de una raza como animal de compañia o mascota.
No
obstante, como propietarios de mascotas tenemos la responsabilidad y la
oportunidad de disfrutar plenamente de la características morfológicas y
psicológicas de nuestro amigo. En este sentido la práctica de cualquier
actividad de ocio y/o deportiva que permita canalizar las posibilidades
de nuestro perro hacia actividades en las que desarrollarse física y
conductualmente es nuestra mejor herramienta para consolidar una
relación plena y satisfactoria.
El canicross constituye una opción óptima para disfrutar y hacer disfrutar a un perro nacido por y para el trabajo.
Y
es que el perro de aguas es un ejemplar que alcanza su máximo
desarrollo psicológico y por lo tanto su bienestar mediante la
actividad. Los aficionados al perro tenemos en esta raza a un claro
ejemplo de motivación íntinseca, la máxima aspiración en cuanto a la
predisposición al trabajo de aquellos que vemos en nuestros perros
compañeros que aspiran a algo más que al mero papel de acompañantes
caseros y parejas de ocasioanales y pequeños paseos.
El
canicross implica una capacidad de tracción, resistencia y motivación
sostenida. Cabría preguntarse entonces porque elegir a un perro de
tamaño, fuerza y resistencia medias para una actividad en la que
tradicionalmente han destacado otras razas:
•
En primer lugar esta no es la pregunta adecuada para aquellos que hemos
encontrado en el perro de aguas español un compañero de alegrías y
fátigas. En nuestro caso el canicrross es un medio, no un fin, y el
umbral de nuestro éxito no se mide por la comparación con las
posiblidades físicas de una u otra raza, sino por la progresión y la
superación que el equipo que formamos puede alcanzar. Hemos llegado al
canicross con gran satisfacción desde la afición a un tipo de perro que
nos apasiona, y no al revés.
•
En segundo lugar, aquellos para los que la prioridad es la práctica
deportiva concreta en lugar de la pasión y la afición por un determinado
tipo de perro, hace tiempo que han relativizado las supuesta
preeminencia de las razas de tiro tradicionales, introduciendo entre sus
perros de tiros ejemplares de razas no originarias del mundo del
mushing tradicional. Caso paradigmático es de de los bracos, galgos,
podencos y diversos mestizajes, que como las otras opciones, han
demostrado cualidades superiores en contextos concretos, en los que ni
las distancias, ni la superficie, ni la masa de arrastre, ni las
condiciones climáticas son las propias de los tradicionales perros de
tiro.
Y
aunque todavía son pocos los ejemplares de nuestra raza participan en
este tipo de pruebas, podemos afirmar con orgullo que el perro de aguas
tiene cualidades suficientes para disfrutar y hacernos disfrutar de la
maravillosa sensación de correr juntos hacia la misma meta.
•
La primera de ellas, de carácter psicológico, y la que hace de este
perro un ejemplar casi único, es la facilidad para la motivación
íntrinseca o automotivación, que le confieren una iniciativa no siempre
fácil de canalizar para abordar nuevos retos y formas de trabajo. Y a
pesar de que nuestro orientación conductista nos lleva a poner en un
primer plano la conveniencia de refuerzos, no podemos obviar ese
carácter maravillosamente nervioso que sólo parece aplacarse tras una
buena sesión de ejercicio, en la que el premio parece más parte del
proceso de juego-trabajo que una meta en sí misma.
•
La segunda, de carácter también psicológico, y muy vinculada a la
primera, es la amplia sostenibilidad temporal de la actitud de
predisposición al trabajo a altos umbrales de excitación. Otra
característica de nuestro amigo que permite, tras un proceso de
aprendizaje previo, el desarrollo de actvidades de duración prolongada
que relativamente pronto dejan de requerir un programa de refuerzo de
intervalos cortos, pudiendo aplazarse el premio al final de una
actividad de duración considerable.
•
En cuanto a las características morfológicas, el perro de aguas
presenta un ratio de masa/tracción muy superior al del muchas otras
razas, no siendo su tamaño medio un obstáculo para un nivel de tensión
adecuada en la línea tiro que nos une a él.
•
Su zancada es relativamente pequeña, lo que permite un mejor
acoplamiento con respecto a la frecuencia y distancia entre pasos del
corredor medio, resintiéndose menos la cintura, espalda y piernas del
corredor. De esta forma nos resulta más fácil el mantenimiento de una
tensión constante en la línea de tiro, lo que a su vez permite una
optimización de los esfuerzos del corredor y del perro, evitando los
desgastes de energía derivados de los constantes estiramientos e
impactos con los que nos encontramos en el caso de razas de zancada
superior (en muchos casos) o notablmente inferior (en menos ocasiones).
•
Es un perro duro, ágil y agreste, apto para la carrera por senderos de
firme variable como el que suele estar presente en la mayoría de las
pistas y entornos aptos para esta práctica deportiva.
•
Tiene un carácter explosivo y alegre, lo que lo hace especialmente apto
para carreras cortas y medias, aunque para la mayoría de los corredores
aficionados cualquier perro superará nuestras posiblidades de
resistencia física en cualquier distancia siempre que el calor no sea
excesivo.
¿Como preparar a nuestro perro?
Con
respecto a la motivación ya hemos mencionado una cualidad fundamental
para la predisposición íntrinseca hacia el actividad. No obstante
ninguna práctica de una disciplina se construye sólo a partir de
predisposición y capacidad. El aprendizaje es por tanto necesario.
•
En una primera fase debemos de acostumbrar a nuestro compañero a las
herramientas y equipo necesario. Los nuestros no son los perros más
receptivos al contacto y a la manipulación física (y aquí quizás echemos
de menos un poco más de implicación de los criadores en el proceso de
socialización y manipulación temprana), así que no tengamos prisa por
hacerles llevar el arnés y la línea de tiro en tensión durante largos
períodos de tiempo. Pongámoselos brevemente durante varios días al
tiempo que construimos una asociación positiva jugando ese pequeño rato
con ellos.Y quitémoselos antes de que muestren incomodidad o se canse
del juego.
•
En una segunda fase hagamos carreras cortas con un señuelo a la vista.
Un ayudante puede alejarse de nosotros con un premio a la vista en forma
de comida o pelota hasta situarse en un punto visible para el perro.
Reténgamoslo para crear una mínima frustración que provoque una salida
más animada. Al llegar al ayudante este le entregará el premio en comida
o lanzará la pelota en la misma dirección que llevaba el perro: no
queremos que se pare antes de llegar a la meta. No efectuemos la
retención previa a la salida por la parte posterior del arnés o por la
línea de tiro, sino por la parte delantera o incluso por el collar:
dejémosle claro desde el principio que la tensión en la línea provoca
movimiento hacia la meta (al contrario que cuando trabajamos para que un
perro no nos tire de la correa).
•
En una tercera fase hagamos que el ayudante con señuelo se aleje hasta
estar fuera de nuestro campo visual, a ser posible después de un
trayecto que incluya alguna curva. El proceso será el mismo pero
comenzaremos a romper la necesidad de visualizar el señuelo.
•
En un cuarta fase podemos repetir la estrategia anterior intrudiciendo
una variante, y es que el premio podrá venir de nosotros mismos mediante
el lanzamiento de una pelota que llevaremos con nosotros. Otro tanto
más a favor del perro de aguas para la práctica de este deporte, puesto
que el premio en comida o mordedor (único posible para perros sin
pelota) obliga a romper el ejercicio. En esta fase estaremos comenzando a
romper la necesidad, no ya de la visibilidad del señuelo, sino del
propio señuelo.
Otro
aspecto a tener en cuenta es el entrenamiento físico. Al tiempo que
progresamos en el aprendizaje tambíen debemos de progresar
paulatinamente en el desarrollo físico.
•
Hagamos coincidir las distintas etapas con distintas distancias,
comenzando por distancias cortas y alargándolas a medida que el perro
vaya alcanzando una forma física adecuada.
•
Evitemos llevar al perro hasta un nivel de esfuerzo que haga que
desista o reduzca su motivación. Lo ideal sería dejar siempre el
entrenamiento en un momento álgido.
También deberiamos de cuidar nuestra comunicación durante el proceso de carrera
•
Limitemos las palabras de ánimo y aprobación a los momentos dónde haya
una buena tensión y utilicemos otros mensajes para el incremento de la
motivación y velocidad.
•
Procuremos en cualquier caso que la línea de tiro vaya siempre tensa, y
no dudemos en reducir nuestro paso o zigzagear ligeramente si algún día
nuestro compañero no lleva la velocidad adecuada para que notemos la
tracción.
•
Y termina siempre las sesiones no sólo con el refuerzo final, sino con
un breve perído de interacción y juego que tendrás que compaginar con
tus jadeos y algún dolor muscular que te hará recordar lo bonito que es
estar vivo y lo duro que es hacerse mayor.
Texto de : Gonzalo Romero y Yago Ricoy de Lobos de Naraio




No hay comentarios: