PERRO DE AGUA ESPAÑOL Y CANICROSS UNA COMBINACIÓN PERFECTA

PERRO DE AGUA ESPAÑOL Y CANICROSS UNA COMBINACIÓN PERFECTA

 

Como todos sabéis el Perro de Agua Español es una de las razas más polivalentes que existen en el mundo, con ellos se pueden obtener grandes éxitos en cualquiera de las modalidades de trabajo, de obediencia o en deportes como el Agility.

El canicros es una modalidad deportiva que normalmente está reservada a perros tipo nórdicos al ser una variante del mushing (tiro de trineo con perros), aunque que en realidad se puede practicar con cualquier perro al que le guste correr, pero antes de comentar algunas de las aptitudes de nuestra raza para la práctica del canicross quiero explicaros brevemente en que consiste esta disciplina deportiva

¿Qué es el Canicross?

El canicross es una variante del Mushing como ya hemos dicho anteriormente, que consiste en correr con un perro atado mediante una línea de tiro que va desde el cinturón del corredor hasta el arnés del perro. Éste ha de ser específico y no podrá ser utilizado uno “de paseo” ya que puede provocar daños en el perro.
La línea de tiro ha de tener una parte elástica para absorber los tirones del perro y no provocar ninguna lesión de espalda, el cinturón debe adaptarse perfectamente y ser lo suficientemente cómodo para que podamos estar corriendo con él durante unos cuantos kilómetros. Existen varias tiendas especializadas en Internet donde se puede adquirir el material.

En España el canicross es un deporte relativamente joven que fue introducido hace unos años a nivel competitivo a través de la Asociación Española de Mushers (A.E.M.), que comienzan a incluir esta categoría en competiciones de mushing. En la actualidad depende de la federación española de deportes de invierno y hay ya numerosos clubes caninos que lo practican. Este año por primera vez se ha celebrado la Copa de España de Canicross con un gran número de participantes

En el resto de Europa el Canicross es una modalidad deportiva con mucho éxito, existen importantes campeonatos dedicados exclusivamente a este deporte existiendo incluso una Federación Europea de canicross
El Perro de agua Español y el canicross
Realmente yo no elegí a mi perro para practicar canicross, si hubiese sido así probablemente me habría decantado por un perro de mayor tamaño o un nórdico En mi caso llegue al canicross buscando actividades para realizar junto a mi perro, para que gozase de una buena salud y pasar buenos ratos juntos, pero en el poco tiempo que llevo metido en esto he visto grandes aptitudes que pueden hacer de esta raza un buen compañero de carrera.

En los últimos años la mulficuncionalidad del perro de aguas español ha pasado a un segundo plano como consecuencia de su popularización entre el gran público y la consiguiente orientación de la cría hacia el mundo de la belleza y las exposiciones. Es esta una evolución que por suerte o por desgracia afecta a la mayoría de las razas de trabajo, y al margen de otros juicios de valor, es la tendencia presente en cualquier proceso de consolidación de una raza como animal de compañia o mascota.

No obstante, como propietarios de mascotas tenemos la responsabilidad y la oportunidad de disfrutar plenamente de la características morfológicas y psicológicas de nuestro amigo. En este sentido la práctica de cualquier actividad de ocio y/o deportiva que permita canalizar las posibilidades de nuestro perro hacia actividades en las que desarrollarse física y conductualmente es nuestra mejor herramienta para consolidar una relación plena y satisfactoria.

El canicross constituye una opción óptima para disfrutar y hacer disfrutar a un perro nacido por y para el trabajo.

Y es que el perro de aguas es un ejemplar que alcanza su máximo desarrollo psicológico y por lo tanto su bienestar mediante la actividad. Los aficionados al perro tenemos en esta raza a un claro ejemplo de motivación íntinseca, la máxima aspiración en cuanto a la predisposición al trabajo de aquellos que vemos en nuestros perros compañeros que aspiran a algo más que al mero papel de acompañantes caseros y parejas de ocasioanales y pequeños paseos.

El canicross implica una capacidad de tracción, resistencia y motivación sostenida. Cabría preguntarse entonces porque elegir a un perro de tamaño, fuerza y resistencia medias para una actividad en la que tradicionalmente han destacado otras razas:
• En primer lugar esta no es la pregunta adecuada para aquellos que hemos encontrado en el perro de aguas español un compañero de alegrías y fátigas. En nuestro caso el canicrross es un medio, no un fin, y el umbral de nuestro éxito no se mide por la comparación con las posiblidades físicas de una u otra raza, sino por la progresión y la superación que el equipo que formamos puede alcanzar. Hemos llegado al canicross con gran satisfacción desde la afición a un tipo de perro que nos apasiona, y no al revés.


• En segundo lugar, aquellos para los que la prioridad es la práctica deportiva concreta en lugar de la pasión y la afición por un determinado tipo de perro, hace tiempo que han relativizado las supuesta preeminencia de las razas de tiro tradicionales, introduciendo entre sus perros de tiros ejemplares de razas no originarias del mundo del mushing tradicional. Caso paradigmático es de de los bracos, galgos, podencos y diversos mestizajes, que como las otras opciones, han demostrado cualidades superiores en contextos concretos, en los que ni las distancias, ni la superficie, ni la masa de arrastre, ni las condiciones climáticas son las propias de los tradicionales perros de tiro.

Y aunque todavía son pocos los ejemplares de nuestra raza participan en este tipo de pruebas, podemos afirmar con orgullo que el perro de aguas tiene cualidades suficientes para disfrutar y hacernos disfrutar de la maravillosa sensación de correr juntos hacia la misma meta.

• La primera de ellas, de carácter psicológico, y la que hace de este perro un ejemplar casi único, es la facilidad para la motivación íntrinseca o automotivación, que le confieren una iniciativa no siempre fácil de canalizar para abordar nuevos retos y formas de trabajo. Y a pesar de que nuestro orientación conductista nos lleva a poner en un primer plano la conveniencia de refuerzos, no podemos obviar ese carácter maravillosamente nervioso que sólo parece aplacarse tras una buena sesión de ejercicio, en la que el premio parece más parte del proceso de juego-trabajo que una meta en sí misma.

• La segunda, de carácter también psicológico, y muy vinculada a la primera, es la amplia sostenibilidad temporal de la actitud de predisposición al trabajo a altos umbrales de excitación. Otra característica de nuestro amigo que permite, tras un proceso de aprendizaje previo, el desarrollo de actvidades de duración prolongada que relativamente pronto dejan de requerir un programa de refuerzo de intervalos cortos, pudiendo aplazarse el premio al final de una actividad de duración considerable.

• En cuanto a las características morfológicas, el perro de aguas presenta un ratio de masa/tracción muy superior al del muchas otras razas, no siendo su tamaño medio un obstáculo para un nivel de tensión adecuada en la línea tiro que nos une a él.

• Su zancada es relativamente pequeña, lo que permite un mejor acoplamiento con respecto a la frecuencia y distancia entre pasos del corredor medio, resintiéndose menos la cintura, espalda y piernas del corredor. De esta forma nos resulta más fácil el mantenimiento de una tensión constante en la línea de tiro, lo que a su vez permite una optimización de los esfuerzos del corredor y del perro, evitando los desgastes de energía derivados de los constantes estiramientos e impactos con los que nos encontramos en el caso de razas de zancada superior (en muchos casos) o notablmente inferior (en menos ocasiones).

• Es un perro duro, ágil y agreste, apto para la carrera por senderos de firme variable como el que suele estar presente en la mayoría de las pistas y entornos aptos para esta práctica deportiva.
• Tiene un carácter explosivo y alegre, lo que lo hace especialmente apto para carreras cortas y medias, aunque para la mayoría de los corredores aficionados cualquier perro superará nuestras posiblidades de resistencia física en cualquier distancia siempre que el calor no sea excesivo.

¿Como preparar a nuestro perro?

Con respecto a la motivación ya hemos mencionado una cualidad fundamental para la predisposición íntrinseca hacia el actividad. No obstante ninguna práctica de una disciplina se construye sólo a partir de predisposición y capacidad. El aprendizaje es por tanto necesario.



• En una primera fase debemos de acostumbrar a nuestro compañero a las herramientas y equipo necesario. Los nuestros no son los perros más receptivos al contacto y a la manipulación física (y aquí quizás echemos de menos un poco más de implicación de los criadores en el proceso de socialización y manipulación temprana), así que no tengamos prisa por hacerles llevar el arnés y la línea de tiro en tensión durante largos períodos de tiempo. Pongámoselos brevemente durante varios días al tiempo que construimos una asociación positiva jugando ese pequeño rato con ellos.Y quitémoselos antes de que muestren incomodidad o se canse del juego.

• En una segunda fase hagamos carreras cortas con un señuelo a la vista. Un ayudante puede alejarse de nosotros con un premio a la vista en forma de comida o pelota hasta situarse en un punto visible para el perro. Reténgamoslo para crear una mínima frustración que provoque una salida más animada. Al llegar al ayudante este le entregará el premio en comida o lanzará la pelota en la misma dirección que llevaba el perro: no queremos que se pare antes de llegar a la meta. No efectuemos la retención previa a la salida por la parte posterior del arnés o por la línea de tiro, sino por la parte delantera o incluso por el collar: dejémosle claro desde el principio que la tensión en la línea provoca movimiento hacia la meta (al contrario que cuando trabajamos para que un perro no nos tire de la correa).

• En una tercera fase hagamos que el ayudante con señuelo se aleje hasta estar fuera de nuestro campo visual, a ser posible después de un trayecto que incluya alguna curva. El proceso será el mismo pero comenzaremos a romper la necesidad de visualizar el señuelo.

• En un cuarta fase podemos repetir la estrategia anterior intrudiciendo una variante, y es que el premio podrá venir de nosotros mismos mediante el lanzamiento de una pelota que llevaremos con nosotros. Otro tanto más a favor del perro de aguas para la práctica de este deporte, puesto que el premio en comida o mordedor (único posible para perros sin pelota) obliga a romper el ejercicio. En esta fase estaremos comenzando a romper la necesidad, no ya de la visibilidad del señuelo, sino del propio señuelo.

Otro aspecto a tener en cuenta es el entrenamiento físico. Al tiempo que progresamos en el aprendizaje tambíen debemos de progresar paulatinamente en el desarrollo físico.
• Hagamos coincidir las distintas etapas con distintas distancias, comenzando por distancias cortas y alargándolas a medida que el perro vaya alcanzando una forma física adecuada.

• Evitemos llevar al perro hasta un nivel de esfuerzo que haga que desista o reduzca su motivación. Lo ideal sería dejar siempre el entrenamiento en un momento álgido.
También deberiamos de cuidar nuestra comunicación durante el proceso de carrera

• Limitemos las palabras de ánimo y aprobación a los momentos dónde haya una buena tensión y utilicemos otros mensajes para el incremento de la motivación y velocidad.



• Procuremos en cualquier caso que la línea de tiro vaya siempre tensa, y no dudemos en reducir nuestro paso o zigzagear ligeramente si algún día nuestro compañero no lleva la velocidad adecuada para que notemos la tracción.


• Y termina siempre las sesiones no sólo con el refuerzo final, sino con un breve perído de interacción y juego que tendrás que compaginar con tus jadeos y algún dolor muscular que te hará recordar lo bonito que es estar vivo y lo duro que es hacerse mayor.

Texto de : Gonzalo Romero Yago Ricoy de Lobos de Naraio





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